La Sanidad necesita Coaching: CUIDAR A LOS QUE CUIDAN.

La Sanidad necesita Coaching: CUIDAR A LOS QUE CUIDAN.

La pasada semana se celebró en Barcelona el 1r Foro de Coaching Ejecutivo de AECOP Catalunya.

En la mesa redonda a la que asistieron el Director de RRHH de Cofidis, Joaquin Rubio, la directora de RRHH de Laboratorios Ordesa, Antonia Arévalo y la responsable de selección y desarrollo de Caixa Bank, Silvia Ciurana. Quedé gratamente sorprendida de sus declaraciones unánimes. La importancia que el coaching ha tenido en sus organizaciones, en los procesos de cambio, en casos de promoción, de incorporación, de bienestar en sus personas. Cada vez más el coaching penetra en las organizaciones de forma más sistemática.

Esta es también la experiencia que nos acompaña en los largos años de trayectoria y experiencia.

Felicidades empresas por cuidar de vuestra gente, por dejaros acompañar al cambio.

Por el contrario, esta mañana leo este artículo en el “Diari de la Sanitat”:

El Consejo de Colegios de Enfermeras y Enfermeros de Cataluña (CCIC) y la Fundación Galatea han presentado los resultados del estudio “Salud, estilos de vida y condiciones de trabajo de las enfermeras y enfermeros de Cataluña”. El estudio muestra, entre otros indicadores de salud, que las enfermeras y enfermeros presentan un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental. Un 35,6% del personal de enfermería podría desarrollar trastornos depresivos, afectivos, de angustia o de ansiedad. Este porcentaje casi dobla el de otros profesionales de la salud (18-20%) y queda muy lejos de la probabilidad de desarrollar problemas de salud mental de la población general (9,7%). El informe argumenta que este riesgo “viene determinado por múltiples factores como la elevada presencia de indicadores de dolor y fatiga entre el colectivo, factores asociados a trastornos de ansiedad o la falta de horas de sueño”. En este sentido, una de cada tres enfermeras duerme menos de 6 horas, realiza largas jornadas laborales y en unos horarios poco convencionales. Además, el COIB también opina que las enfermeras tienen que trabajar con unas elevadas cargas de trabajo y bajo precariedad laboral, que aseguran que afecta a un 27% de las enfermeras y enfermeros de Cataluña. También argumentan que “la tensión y frustración que causa el poco control sobre el propio trabajo, la poca participación en las decisiones comunes y el poco apoyo del equipo de trabajo y de los superiores” también son situaciones de riesgo. Hay 50 mil enfermeras y enfermeros en toda Cataluña que trabajan en actividad asistencial del ámbito público, concertado, privado y por cuenta propia. Las “complicadas condiciones de trabajo” afectan directamente a sus hábitos de vida y su salud. El estudio explica que estas condiciones aumentan los riesgos psicosociales a los que las enfermeras están expuestas y que son especialmente elevados en el caso de las que trabajan en hospitales. Esto ocurre porque este personal, explican, tiene una mayor carga de trabajo a la vez que participan menos en las decisiones del centro y tienen un menor apoyo de sus superiores, tal y como desvelan los datos recogidos. Aparte de lo que viven dentro de los centros, el colectivo enfermero ha sufrido una “bajada de sueldos generalizada” que el estudio recoge que afecta al 83% del conjunto. Esta incidencia es mayor entre los profesionales del sector público o el concertado y que trabajan en un centro de atención primaria, un ámbito donde se ha llegado hasta pérdidas del 41,4% del sueldo.

Tanto el CCIC como la Fundación Galatea han valorado positivamente que se haya llevado a cabo este estudio. Por su parte, el Dr. Miquel Vilardell, presidente de la Fundación Galatea, valoró que “estos resultados ayudan siempre a diseñar intervenciones tanto preventivas como asistenciales que mejoran el bienestar no sólo de estos profesionales, sino también el de las enfermeras y está claro que tiene un impacto directo en su salud», añade, «es necesario que pongamos medidas y compromiso por parte de los centros de trabajo para revertir una situación que afecta precisamente a los profesionales que cuidan del ciudadano. Las enfermeras y enfermeros de nuestro país deben estar también bien cuidadas para que puedan desarrollar su profesión en las mejores condiciones.

Estos datos se refieren a Cataluña pero se podrían extrapolar seguramente al resto de España. Me han impactado, pero no sorprendido.

Me pregunto qué está haciendo el sector sanitario al respecto. Como antigua enfermera que fui, sensible a la profesión, conociendo a fondo a este colectivo y con éxitos acumulados en el mismo con procesos de coaching individual y en equipo no he podido por más que escribir este pequeño artículo.

Cuando hemos trabajado con enfermeras he podido constatar el victimismo que existe de forma generalizada en este colectivo. Instaladas en el columpio de la queja de forma constante, zis zas. La culpa siempre es del otro. Y tú, enfermera, tú ¿Qué puedes hacer por ti?

He constatado también los resultados espectaculares que con pocas horas de dedicación hemos conseguido. Al aumentar el empoderamiento respecto a otros colectivos y el incremento del cuidado de sí mismas, ello ha revertido en su autoestima, en su motivación y por ende, no sólo en su bienestar, sino en el de los pacientes que están a su cargo.

El colectivo de enfermeras no es fácil, has de venir de su mundo para tener credibilidad, has de hablar su lenguaje y conocer su idiosincrasia para trabajar en casos reales y conseguir que se den cuenta de sus áreas de mejora.

Con esta premisa hemos entrado con facilidad. Nuestra metodología se basa en procesos de coaching de equipos en grupos de 10 personas. 3 sesiones con compromisos entre las mismas.

Los resultados están siendo espectaculares. Animo a todos los centros hospitalarios a trabajar con el personal sanitario de la misma forma como trabajan las empresas de otros sectores. Señores y señoras gerentes de hospitales, señores y señoras directores de personas del sector sanitario: Pónganse al día, ayuden a su gente con herramientas poderosas, ayuden al país. Dejemos de quejarnos y actuemos, nuestras enfermeras nos necesitan.

Mercè Espinosa
Enfermera
Socia directora de meHRs
Coach senior certificada
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